"EL JUEGO DE LA VIDA" ¿ES NUESTRO ORIGEN NUESTRO DESTINO O NUESTRA PRIMERA JUGADA?
- Rock-Art Revista rock

- 27 abr
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Actualizado: 28 abr
Por: Adriana Salcedo Valencia Directora de ROCK-ART Revista Rock

Asistir a una premier siempre tiene un matiz distinto; hay una curiosidad en el aire, una mezcla de ojo crítico y expectativa. Sin embargo, lo que vivimos en la función de prensa de “El Juego de la Vida”, ópera prima del periodista y director Andrés Ruiz Zuluaga, trascendió la simple cobertura informativa. Nos encontramos frente a un espejo audiovisual que nos obliga a preguntarnos qué tan dueños somos de nuestras decisiones en un país donde las reglas del juego parecen escritas antes de que nazcamos.
El documental no nació en un set de grabación convencional, sino de una paradoja académica. Alejandro Gaviria, exrector de la Universidad de los Andes, recuerda que el proyecto inició en 2009 como una investigación técnica, una Encuesta Longitudinal Colombiana. El objetivo era entender por qué una familia necesita 11 generaciones para salir de la pobreza. Pero Andrés Ruiz, entonces comunicador de la facultad, decidió que las cifras no eran suficientes. Introdujo una cámara en la vida de 50 familias durante 12 años, transformando el frío dato económico en una narrativa vibrante y dolorosamente cercana.

Uno de los puntos de quiebre más potentes de la película es el papel del propio Ruiz. Jorge Andrés Botero, productor de la cinta, nos confesó en entrevista el reto que supuso convencer al director de contar su propia historia. Ruiz, quien vivió una infancia difícil y logró romper el ciclo de la pobreza, decidió finalmente poner su vida sobre la mesa.
"Nunca pensé en contar mi historia, pero entendí que, en este país, salir adelante implica jugar y a veces ocultar de dónde vienes por miedo al prejuicio", nos compartió el director. Al incluir su propio relato, la película deja de ser un estudio externo para convertirse en un testimonio de vivencias compartidas desde diferentes puntos de vista, pero atadas a un paralelismo.
Para quienes estuvimos allí, la realidad nos estrella de frente. En la niñez vemos todo posible, fácil y cercano, sin importar las dificultades que se atraviesan porque no las entendemos, pero al crecer, esos sueños suelen darnos un golpe de realidad que nos estrellan con lo vivido en nuestra casa, el barrio y las carencias con las que crecimos. Sin embargo, el documental nos regala una lección de resiliencia y la lección de que nadie juega solo, aunque perdamos fichas queridas.
Mildred, una de las protagonistas lo resumió con una frase que lleva grabada en su vida: "Mi hoguera es mi hoguera". Ella, que vio su vida pasar por la pantalla como una línea del tiempo, nos recordó que, aunque el sistema y las circunstancias bloqueen sueños —a través de las tragedias o la falta de oportunidades—, el núcleo familiar y nuestro empeño por estar mejor, es el ancla que permite prosperar. No importa si lo material se destruye; si la familia permanece, hay una riqueza que ninguna estadística puede medir.
Cortesía: Séptima Films
Historias de migración, duelos, embarazos adolescentes y una persistencia inquebrantable se entrelazan en esta obra. Es un recorrido agridulce. Es triste ver cómo el tiempo nos transforma y cómo la cotidianidad nos puede absorber en una estabilidad pasiva, pero al mismo tiempo es inspirador ver personas o familias que surgen de la ceniza hacia una estabilidad ganada a pulso.
“El Juego de la Vida” no es solo una película; es una invitación necesaria a mirar atrás y reconocer nuestras propias cartas. Es un recordatorio de que, aunque el país sea desigual y existan miles de historias sin contar, la pujanza y la determinación de su gente son las herramientas que realmente transforman destinos. Al final, este documental nos enseña que, sin importar el tablero que nos toque, siempre es posible cambiar la visión de cómo afrontamos el presente y apostamos nuestras mejores cartas hacia el futuro.
"El JUEGO DE LA VIDA llega a salas el 7 de mayo como una película que no busca simplificar la realidad, sino mirarla de frente a través de las vidas que la sostienen".


















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