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LA H NO MURIÓ, HERMÉTICA 35 AÑOS

El reencuentro con los himnos de acero y la solidez del metal nacional



La respuesta del público bogotano al llamado del thrash metal sudamericano quedó demostrada el pasado fin de semana. Ante una demanda de boletería que desbordó las proyecciones iniciales, la organización se vio en la necesidad de trasladar el encuentro a un espacio de mayor capacidad: el Auditorio Mayor. Ubicado en el corazón de Bogotá, el recinto se convirtió en el epicentro de una convocatoria masiva que congregó a diversas generaciones del metal local, ansiosas por presenciar un cartel que prometía rigurosidad y memoria histórica.


La jornada, sin embargo, no estuvo exenta de las dinámicas propias de la coyuntura política del país. Al coincidir con el inicio de las restricciones por la jornada electoral y el arranque de la ley seca, la presencia de la Policía Nacional adelanto controles de documentación y verificaciones de viabilidad para un evento de tal magnitud en plenas vísperas de votaciones, hubo tensión, sí, pero nada que detuviera la música. El público entró, la organización mantuvo la calma y el concierto siguió adelante con la fuerza que se esperaba.


Power Insane asumió la apertura de la noche ejecutando una presentación que remitió directamente a las raíces del heavy metal clásico; tras 17 años de actividad, la banda demostró una madurez sonora que conserva intacta su esencia de antaño, por su parte, Animal Mind aprovechando su presentación lanzo oficialmente su nuevo trabajo de estudio, inyectando la velocidad característica del thrash speed metal.


El cierre de la cuota local corrió por cuenta de Perpetual Warfare, agrupación que ratificó su reputación en el escenario, fieles a su estilo explosivo, hicieron del escenario una descarga de energía consolidada tras años de rodaje en circuitos de gran formato dejando al público preparado para lo que venía.


La expectativa principal de la noche apuntaba hacia el homenaje de los 35 años de historia musical vinculados al legado de Hermética. El Auditorio Mayor evidenció una atmósfera de camaradería notable, donde incluso se hizo presente una cantidad significativa de músicos de la escena nacional que compartieron el espacio de manera cercana con los asistentes.



Cuando La H No Murió pisó las tablas, el coro al unísono del público dio paso a la entrada de la banda. El momento definitivo de la noche se consolidó con la aparición de Claudio O'Connor; la respuesta del público ante su registro vocal transformó el recinto en un foco de energía colectiva, respaldada por la ejecución precisa de Antonio Romano, Karlos Cuadrado y Javier Rubio. El evento concluyó como un balance positivo de gestión organizativa y comportamiento civil, dejando un registro de alto nivel para la memoria de los conciertos de metal en la capital.

 

Por: Adriana Salcedo Valencia 

Directora de ROCK-ART Revista Rock

 

 

LA H NO MURIO / HERMETICA 35 AÑOS / PERPETUAL WARFARE / POWER INSANE ANIMALMIND




 
 
 

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