EL TITÁN QUE RETÓ AL OLVIDO: ELKIN RAMÍREZ
- Rock-Art Revista rock

- hace 3 días
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UNA LEYENDA LLAMADA ELKIN RAMÍREZ
A mediados de los años 80, en una Medellín que se fragmentaba entre la violencia y la incertidumbre, surgió un joven con una voz incomparable, llena de energía y mucho que decir. Elkin Ramírez, con la fuerza de un huracán, no buscaba solo hacer ruido; buscaba elevar el rock a la categoría de arte culto. En 1984, bajo el nombre de Kraken, Elkin fundó un bastión lírico. Mientras el mundo miraba hacia el norte, él miraba hacia adentro, fusionando el heavy metal clásico con una sensibilidad poética que el género en español no conocía. Su debut no fue solo un disco; fue un manifiesto que demostró que en Colombia se podía hacer metal con elegancia y fuerza.
La importancia de Elkin en el rock latinoamericano radica en su negativa a ser una copia. Él no quería ser el "Bruce Dickinson colombiano"; él quería ser el Titán de los Andes. Con himnos como "Vestido de Cristal" y "Lenguaje de mi Piel", Kraken rompió las fronteras de la marginalidad del metal para instalarse en el inconsciente colectivo de toda Hispanoamérica. Su propuesta de Rock Nacional (como él prefería llamarlo) caló hondo en México, Argentina y Ecuador, lugares donde se le recibió como a un icono de la libertad. Elkin le enseñó a una generación que se podía ser rudo sin ser vulgar, y que la resistencia social también se escribe con metáforas llenas de poder.
El descenso fue, quizás, su actuación más heroica. En 2015, la noticia de un edema fibroso en el cerebro sacudió los cimientos del rock nacional. Pero Elkin, fiel a su estirpe, no se retiró a morir en silencio. Su lucha fue pública y digna; incluso cuando su cuerpo flaqueaba, su mente seguía componiendo. El "Titán" se enfrentó a la enfermedad con la misma entereza con la que enfrentó la censura en los 80. Su partida en enero de 2017 no fue un final, sino una transición. Medellín lloró a un artista, pero el continente entero despidió a una voz que le dio alma al metal.
Hoy, enero de 2026, la relevancia de Kraken es más tangible que nunca. En cada uno de los rincones de colombia, en cada bar de metal desde Quito hasta Ciudad de México, el grito de "¡Muere Libre!" sigue siendo un grito de guerra. Elkin Ramírez dejó un vacío que nadie ha podido llenar porque su silla no era la de un simple cantante, sino la de un visionario que profesionalizó la escena independiente.
Su legado es la prueba de que el metal colombiano tiene alma, tiene historia y, sobre todo, tiene un lugar que siempre le pertenecerá a él..
Crónica escrita por
Adriana Salcedo V.
Señal Colombia y Radionica transmiten el Homenaje a KRAKEN
JUEVES 29 DE ENERO Gran especial 4:00pm
ESTRENO DOCUMENTAL
5:00PM "EL TITAN"










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